La vida es muy graciosa, o tal
vez recién entiendo que una parte de mi es esto; escribir. Me he dado cuenta
que si no escribo comienzo a sentir como si estuviera en piloto automático, no
soy yo. No tengo ganas de nada (más que de dormir) y ver televisión.
Esto me hizo pensar un poco,
necesitamos encontrar la manera de desfogar algunos sentimientos, pensamientos
o emociones? Es cierto que en algún momento nos saturamos y no atinamos a nada?
Si me di cuenta que para mí es tan necesario escribir para sentirme mejor, pues
entonces también debe haber más personas que necesitan realizar determinada
actividad que forma parte de ellos (soy un poco rara pero no creo ser tan
diferente). Y hablo de aquellos que encuentran en estas actividades su pasión
no como un trabajo; porque creo yo que cuando comienzas a hacer algo rutinario
o esperando alguna retribución ya no es una pasión, es un trabajo (aunque
dichosos aquellos que pueden tener de trabajo a su pasión). Es así como me puse
a pensar en mi hermana, si aunque no lo crean pensaba en ella; a mi hermana le
gusta mucho el básquet como diversión como parte de sus veranos o de algunas
noches más aún si esto conlleva a talvez su más grande pasión: sus amigos.
Patricia tiene como pasión, la
lectura. Se ha devorado libros de libros; es raro en esta época ver jóvenes de
14 años metidos en libros y sobretodo disfrutando de ellos. André disfruta
muchísimo la música y el futbol; y no estoy hablando de escuchar música, sino
de mezclarla de sentirla de disfrutarla. La verdad la gran pasión que mi mama
encontró en esta vida es su familia, consentirnos y dedicarnos tiempo es lo que
más disfruta; reniega pero lo goza. Mi papa y mi hermano son de las pocas
personas que encontraron en su trabajo su gran pasión.
Es ahora cuando por mi mente
pasan recuerdos tan gratos de mi abuelo, aunque no lo crean su gran pasión era
renegar y hacer renegar a los demás; realmente lo disfrutaba, le brotaba una
risa tan pura del corazón. Uno de estos momentos era cuando a puros gritos de
“Nena, levanta que vas a hacer de almuerzo hoy día”, levantaba a mi tía los
domingos temprano o cuando le cambiaba la comida a los canarios que a veces
teníamos en la casa; era increíble 6am el renegaba con ellos.
Sera mi verdadera pasión esto?
Escribir? Por ahora sé que lo necesito. O tal vez va más allá? En algún momento
de mi vida salto a mi cabeza ser periodista. Si, esta contadora adicta a los
números parece también place de las letras. Admiro muchísimo a gente como
Federico Salazar o Renato Cisneros quienes a punta de trabajo se han ganado el
sitio que tienen. En algún momento saltara esa idea de nuevo? Me atreveré? En
cierto momento de mi futura vida me aburriré de hacer siempre lo “correcto”? y
dejare todo y luchare por ser como mis ídolos del periodismo?


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