sábado, 5 de mayo de 2012

Me voy de paseo ... en un auto feo!


Dado a mi condición de becada en otra ciudad o en todo caso de estar trabajando en otra ciudad, he tenido que realizar viajes el año pasado y este año más que en toda mi vida creo yo. Pero no me había puesto a pensar en lo incomodo que es viajar solo. Tal vez no me había nacido escribir sobre esto porque los viajes que había realizado eran cortos, del tipo me acuesto en una ciudad y amanezco en otra; por lo tanto no sentía demasiada pérdida de tiempo.



Hasta que llegó el día en que mi paciencia no pudo más, como muchos me conocen soy recontra ansiosa, impaciente y por lo tanto muy puntual. Pues tuve que viajar a la ciudad de Lima a una entrevista, imagínense viajar desde Talara a Lima. Quise comprar pasajes en avión, total recién era lunes y la entrevista era el viernes a las 2:00pm, ilusa yo. Todos los horarios posibles de viaje estaban agotados, y el único servicio que viene hasta Talara estaba muy caro.

No me quedaba de otra, viajar en bus. Ahora el problema era buscar un servicio que por lo menos llegue antes del medio día para que me dé tiempo de cambiarme e ir a San Borja donde quedaban las oficinas donde me habían citado y que además no choque con el horario de trabajo; ya de por si me iban a dar permiso el viernes, salir temprano el jueves era pedir demasiado. Encontré un servicio a las 6pm, suficiente para llegar después del trabajo; además ofrecía llegar a la ciudad de Lima a las 11am; PERFECTO.

Fui preparada porque dado a que era un viaje largo, necesitaba música y algo de lectura para entretenerme, que mejor que varios posts del blog Busco Novia pero del excelente Renato Cisneros para acompañar las primeras horas de viaje y hasta las primeras horas del día siguiente en aquel bus. Pero claro uno nunca cuenta con quien se sentará a tu costado. Quien será tu acompañante por las próximas 15 o 18 (en este caso), o 8 horas normalmente a Trujillo.

Siempre me he sentido incomoda con las personas que me tocaron al costado en los buses. Recuerdo solo una vez en la cual me sentí muy bien, sobre todo con confianza y fue cuando viaje con Christian, un becado con el que me llevaba muy bien; muchos pensaban que pasaba algo entre nosotros, pero es hora de aclarar que fuimos muy buenos amigos siempre y nunca paso algo. La vez que me toco viajar con Dalia, mi compañera de auditoría no fue del todo incomoda, es mas fue muy graciosa.

Una de las últimas veces que me tocó viajar a Lima, no pude pasar de Casma por culpa de un grupo de mineros informales que no dejaban pasar a los buses, estuve más de 24 horas sentada en un bus y ni siquiera llegue a Lima, me regresaron a Trujillo! Y perdí 4 entrevistas de trabajo.

Y que cuando te toca alguien que ronca? Es desesperante, en ocasiones por más que tenía puestos los audífonos y escuchando música para tratar de evitar ese horroroso sonido que hacen algunas personas, no podía; era demasiado fuerte. O cuando te sientas al pasillo y a la ventana va una persona que va mil veces al baño de noche y por lo tanto no te deja dormir en paz. Normalmente esas cosas fastidian a la mayoría de personas.

Pero a mí también me fastidia que viajen con las cortinas abiertas. A esas personas les gustara ver el feo desierto de noche, o tal vez son medio claustrofóbicas; he llegado a tratar de dar tantas explicaciones, pero al fin y cabo; solo intento descansar lo poco que se pueda durante las horas de viaje en las que compartes el asiento con normalmente alguien desconocido o al cual le tienes poca confianza. Bueno de este año recién comienza y aunque en la mayoría de veces  viajaré con mi mamá al costado, espero no renegar mucho.



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