Después de casi 3 meses, vuelvo a
escribir. En este tiempo no es que no me haya provocado o no lo haya
necesitado; es que simplemente no tuve tiempo y mi mente estaba en una especie
de limbo. Sí, ese limbo donde ya he estado antes, de donde siempre me he arrepentido
de entrar; aquel único momento en el que como dice uno de mis brothers “me
pierden”.
Si damos F5, pues puedo decir que
ya presente mi tesis, estoy esperando que me envíen las observaciones. Que voy
mejorando en mi trabajo y que me volví a chocar contra una pared. De ternopor;
pero pared al fin y al cabo.
Debo decir que Lima me ha
cambiado un poco, físicamente ahora me visto mejor; correspondiente a mi edad y
a mi trabajo, uso lentes y estoy lacia (me parece más práctico, aunque voy en
contra de varias opiniones). Emocionalmente al principio dije: “ya estoy harta
de lo mismo de siempre”. A que me
refiero con esto, a que ya no quería relaciones que no duran o en las cuales mi
pareja no llega a conocer a nadie de mi familia o amigos; o en las que soy mala
y solo me divierto.
Se me metió en la cabeza que
quería un chico que sea un verdadero caballero y que me haga sentir eso que
casi nunca siento; que soy una damita, una princesita. Tenía ganas de una
relación seria, de alguien que venga a verme a mi casa, que conozca a mi mamá,
cosas ya de una señorita de 23 años, que a pesar que siempre me lo repiten por
ahí: ya no es una niña!
Pero como es la vida o el
destino, o en este caso el Karma creo yo. Entre
a ese limbo por culpa de un amigo, de alguien que siempre debió quedar
ahí; como mi amigo. Por cosas del destino nos besamos, estuvimos pocos días; y
terminó haciendo lo que yo hacia con mis enamorados. Corrió a penas se dio
cuenta que lo comenzaba a querer como mi “enamorado”.
Debo admitir que lo quiero, que
me parece un chico muy inteligente, muy divertido; pero yo sabia a lo que me atenía,
sabia que él era muy parecido a mi pasado yo así que era mejor ser fría y
pensar, lo hice aunque no muy bien. Que lastima que cuando yo estaba lista, él
no lo estuvo y siga siendo un niño, como yo lo era.
Pero saben algo, sigo siendo esa
chica que piensa mucho las cosas; que es feminista en la mayoría de momentos
porque simplemente nadie me quitara de la cabeza que las mujeres no necesitamos
de un hombre. Aunque ahora estoy un poco más madura o seria, quiero pensar que llegara quien deba llegar. Ya sea un chico que
haga que por fin me enamore y olvide mis ideas feministas; o uno que me haga lo
mismo que yo hacia con mis enamorados; o llegue aquel inteligente, porque como
decía un buen profesor “inteligente, es aquel que sabe que hacer en el lugar y
momento adecuado”.
Llegara? Lo reconoceré? Será lo
que espero? Durará? Mis papás dirán algo? Al fin me enamoraré? Son dudas que
espero se resuelvan pronto, mientras tanto sigo viviendo mi vida;porque para
que me complico la vida, si al fin y al cabo no saldré viva de ella.
















