sábado, 31 de diciembre de 2016

La mujer del año!

En una sesión de coaching de la empresa para la que trabajo, nos hicieron una proposición que me gusto. Que dirías si fueras premiada como la mujer de año? Aquí va mi discurso:



Gracias! La verdad me da gusto que alguien reconozca que merezco ser la mujer de año. Suena soberbio y egocéntrico pero vamos, no es fácil vivir sola; que yo lo haga ver muy fácil, es diferente! Ocuparse y conocerse uno mismo es difícil.  

En este año he aprendido muchísimo, agradezco a mi familia por dejarme hacer las cosas sola, como yo creo que debo hacerlas; por dejar que cometa mis propios errores, me conozca a mí misma y aprenda sobretodo de mi y de las experiencias que me puede dar mi vida. Pero sobretodo por está ahí, siempre.

Gracias, a la pareja de un par de años que tuve y que deje ir por motivos personales; me enseñó mucho de mí misma, a verme de forma diferente, a crecer como mujer. Tu ayuda a mi crecimiento personal fue muy buena, te lo agradeceré siempre. 

Gracias, a la familia que elegí: mis amigos. Que a pesar que muchas veces me olvidan, me hacen rabiar o me abandonan en un feriado largo (si, hablo de ti) siempre están ahí para criticarme, decirme la verdad, ayudarme, escucharme y claro está bailar y tomar en cada ocasión que se pueda. Estoy segura que una de mis mejores decisiones en la vida fue tenerlos a ustedes como amigos.

Gracias, obvio está! A Dios! Porque me cuida y me protege, a pesar de que parezca una chica cauta; muchas veces le doy bastante trabajo a mi ángeles de la guarda. Me protegen mucho porque la verdad sola, no podría con mi alma.

Gracias, a todo aquel que se sienta aludido con este párrafo; por valorarme, apreciarme, escucharme y enseñarme. 

Mama y papa, son mi todo! 
Y prepárense que el 2017 seré nominada nuevamente! 

lunes, 23 de mayo de 2016

Amistad - Ilusión (Parte II)

El día transcurría, ella estaba desconcertada pero feliz. Trataba de buscarle una explicación a lo que había sucedido. Alcohol? Habían los dos tomado muy poco, no era justificable. Confusión? Ambos sabían lo que hacían y con quien lo hacían... y todo esto sucedía en su cabeza mientras no tenía noticias de él.

Ella le escribió. Acordaron hablar al respecto. Es así que él fue a visitarla a aquella casa donde tantas veces estuvo. Conversaron de cosas, de las mismas de siempre con la misma confianza de siempre. Se hacía tarde, ella estando con pijama (ya que con él siempre se sintió libre de ser como ella quisiese) se acurrucó en su pecho y lo besó.

Ambos de besaron, se rieron, se abrazaron, se acariciaron tiernamente recorriendo el cuerpo del otro. Hicieron el amor, pasaron la noche juntos, Compartieron otra vez una misma cama, solo que de manera diferente, se habían comportado diferente; él conocía a la mujer y ella al hombre que movió hasta el último rincón de su ser. Comprendió después de mucho escucharlo, lo que era realmente hacer el amor con una persona.

Ella pregunto – Y ahora? – A veces pasa, eso sucede no? Replico él.

Pero eso a mí no me pasa, eso no simplemente sucede – respondió ella

Dejemos que pase, vamos con calma. – él logro que se calmara

La noche acabo, el sol apareció; y él se despidió. Ella por fin se sentía una verdadera mujer, él había roto todos sus esquemas, había llegado a tocar realmente su corazón. Ya no era un chico más, ya no era su amigo; era un hombre.

Como era posible que ese caparazón que protegía su corazón, se habría roto en un solo momento en una sola noche, con unos besos. Era acaso el beso correcto, el cuerpo que complementaba su cuerpo, su mente y su corazón?

La angustia la volvía loca, no sabía nada de él. Hablaban poco, él siempre ocupado y ella siempre pensando en él; cada minuto del día. Comenzaba a extrañarlo, a necesitarlo. Él volvió a aparecer, volvió a meterse en su cama y en su corazón. Talvez lo más riesgoso para ella era eso, su corazón. Podía perdonar todo menos que su corazón sea vulnerado de nuevo después de que él conocía razones por las que fue protegido.

Esta vez fue diferente, él decidió irse a media noche. Dejarla, le pidió disculpas y desapareció mucho antes de que ella siquiera pudiera decir algo. Estaba bien? No, a ella no le gusto lo había hecho, y se lo confesó. Volvió a la semana siguiente, esta vez conversaron.

Pero el tiempo pasaba, ambos daban su punto de vista y ella sentía como aquel corazón desprotegido se rompía a pedazos; poco a poco se sentía más débil. Como era posible que alguien a quien quería tanto, la tratara así? En el peor de los casos, no tuvo la confianza para aclarar todo desde el principio? Ella no podía creerlo, pensó que despertaría de esos minutos de pesadilla, intento besarlo y él la rechazo. Fue una estocada para ella.

Creo que es mejor que me vaya – susurro él.

Como quieras – respondió ella, mientras su corazón se deshacía y solo gritaba en silencio que se quedara a su lado, se acercó de nuevo; él volvió a rechazarla.

Ya en la puerta él estiró sus brazos, pretendió abrazarla. Ella no podía sostener la mirada, levantó su brazo y dijo “Te vas”! La puerta se cerró, él se había ido y ella rompió en llanto.


...


miércoles, 11 de mayo de 2016

Amistad - Ilusión

En cualquier tiempo, en cualquier cuidad; narrare esta historia. Personajes ficticios que expresaran de un lado lo que se puede llegar a sentir y como se desarrollan las famosas “mariposas en el estómago”, tal vez también en el corazón.


"Él y ella, tienen la misma edad; jóvenes descubrimiento el mundo y viviendo experiencias nuevas y diferentes. Son amigos de muchos años, amistad que ambos se dedicaron a cultivar. Ella confía plenamente en él, a pesar de su timidez y de lo reservado que es; él poco a poco habla y se confiesa con ella. Tiene la capacidad de expresarle lo que piensa y hasta tal vez lo que siente con solo una mirada o un gesto.

Tienen una química peculiar al hacer cosas juntos, tanto así que muchas veces personas que presenciaban su forma de tratarse o mirarse daban por cerrado que eran novios. No lo eran, cada quien por su lado había vivido diferentes relaciones amorosas que dada la confianza que se tenían, conocían el uno al otro. Ella siempre se preguntaba si en algún momento lo que los demás decían era cierto, pero no lo tomó en cuenta ni se lo pregunto a él.

Un día, o mejor dicho una noche. Salieron, como siempre tenían tanta química juntos que los miraban atónitos y los comentarios no faltaron. Aquel momento para ella fue inolvidable, se tomaron de las manos, se acercaban, se abrazaban; pero algo había cambiado, no eran abrazos de amigos, él acurrucaba su cabeza en el hombro de ella rodeándola con sus brazos por la cintura. Dando rienda a tal vez el momento más tierno y romántico que ella había tenido con alguien a quien quería tanto. De repente algo cambio en ella, respondía a sus acercamientos a sus abrazos a sus miradas y hasta sus caricias.

Por primera sentía que algo despertaba en ella. Eran tal vez esas mariposas que habían estado dormidas por mucho tiempo; diferente pero hermoso. Sentir esa atracción por alguien a quien quería y admiraba, era una mirada diferente; como hombre no como amigo. Termino la noche y cada vez los coqueteos se volvían mucho más frecuentes, no podían siquiera alejarse. Pero la noche estaba terminando.

Y fue ahí donde terminando la noche, él como siempre la acompañaba, estaban juntos; ella cansada recostó su cabeza en su hombro, él la abrazo tiernamente y la besó.

Ella correspondió el beso, repitiéndolo; se despidieron. Ella ese día llego a su casa y sonrió como nunca lo había hecho. Durmió feliz".


Continuara…


jueves, 14 de abril de 2016

Panorama Electoral

No pensaba opinar nada sobre la coyuntura electoral que estamos viviendo, porque la verdad no es un tema que me mueva mucho para discutir con personas de las que de verdad no obtendré algo positivo; al contrario terminare peleando; pero ayer recibí un calificativo “gratis” porque fui sincera y dije por quién había votado, ni siquiera tuvieron la decencia de mirarme a la cara y decírmelo.

“Gente ignorante, yo no entiendo cómo pueden votar por alguien así”. Si algo aprendí es a valorar hasta de quien debes recibir insultos. Recibirlo de una persona que vicio su voto me hizo reír. Porque por lo menos yo tome una decisión, la exprese; esta persona no, espero a que las demás personas decidan por ella. No esperen eso de mí, prefiero equivocarme yo misma y aprender que dejar en mis decisiones en manos de otra persona y luego quejarme por 5 años.

Vivo en Lima hace 4 años ya, es la primera vez que vivo una elección presidencial desde aquí; que escucho a la gente discutir sobre tal o cual candidato. Y es la primera vez que me doy cuenta que los “limeños” piensan solo en Lima. Soy consciente que el país está centralizado, es más por eso trabajo aquí; hay más oportunidades. Pero escuchar que no se dan cuenta lo que lo dicen, duele. Duele la ignorancia, no ignorancia porque no saben ni conocen el Perú. Duele la ignorancia de no respetar que las personas somos diferentes y tenemos diferentes opiniones; y cada quien tiene sus razones para elegir a alguien.

“IGNORANTES”!! Eso le digo yo a aquellos que no se dan cuenta que Lima no es el Perú. Aquellos que no aceptan que los intereses del Norte no son iguales que los Sur. Aquellos que no se dan cuenta que una región entera expresa su voz de protesta, y les dice “Hey, yo no quiero mismo que tú”-“a mí no me conviene lo que ustedes quieren”

Hace mucho tiempo aprendí que no somos iguales! En el Perú menos! Tenemos una diversidad increíble y magnifica en todo, en flora, en fauna, en talento humano, en personas, en razas, en opiniones! Respetarnos entre nosotros, respetemos las opiniones y decisiones de los demás. Y bueno tenemos que aceptar y respetar que vivimos en una democracia, el Perú se expresa; y ya lo hizo en la primera vuelta.

Por mi parte aceptaré la decisión de los demás, respetaré a los demás. Así como lo hice hace 5 años a pesar que no quise, lo acepté. Así es señores si queremos vivir tranquilos comencemos por respetarnos y respetar que no todos tenemos los mismos intereses ni las mismas opiniones.


miércoles, 30 de marzo de 2016

Pare, me quiero bajar!

Momento de tomar respiro. Poner todo en pausa contar hasta 10 y tranquilizarse. Últimamente todo va tan rápido, cuando menos te das cuenta se acabó el verano, ya es semana santa; luego Fiestas Patrias, mi cumple y Navidad; adiós a otro año.

Mis veranos eran divertidos, Claudia siempre llegaba de visita; ya luego Patricia a la cual mandaban apenas terminaba de dar sus exámenes y bueno luego toda la tracalada (como diría mi abuelita) de primos que tengo. Este verano Patricia cumplió 15 años! Si, la líder intelectual de la banda del choclito, aquella bebe que cargue a los 9 días de nacida. Fue ahí cuando me detuve a pensar y cuando paso tanto tiempo?

Recuerdo cuando antes esperaba con la paciencia que no tengo a que avanzaran los días, los meses, los años; el tiempo. Y ahora veo a mis amigos casándose, haciéndose padres, a mis hermanos profesionales a mis primos en la universidad a los menores alcanzándome en tamaño (aunque eso no muy difícil) y lo único que quiero es gritar: STOOOOP!! Paren todo que me quiero bajar! (como diría Mafalda)

Me cuesta tanto ver a mis hermanos grandes, responsables, profesionales y ya no poder tratarlos como niños. Ver a mis primitas que día a día saben más cosas y entienden muy rápido circunstancias complicadas. Pero lo que más me cuesta es aceptar que mis papás (aunque están jóvenes y guapos) cada día envejecerán más; si me costó tanto asimilar eso de mis abuelos, imaginen como será con mis papás.


Por ahora no tengo hijos, pero ya tengo un ahijado! Mario David, y a pesar que lo veo cada cierto tiempo es increíble pensar que la próxima vez que lo vea, ya caminara o correrá. O me dirá “Madrina, me compras un chocolate?”. La verdad espero que primero me diga “Madrina me llevas al estadio?”

Del otro lado veo a mis amigos, también envejeciendo (algunos con menos cabello que mi papá) diciendo “No puedo, tengo que cuidar a mis hijos”. Personas de las que nunca imagine decir esa frase y luego me doy cuenta que estoy y estamos más cerca de los treinta que de los veinte. Que ya pasamos a ser “los viejos que toman que en la casa” y que los “jóvenes que se quedan hasta tarde” son los niños chiquitos que antes correteaban en el patio. Es gracioso pensar que cambias la frase “Cállense la boca” por “Bajen el volumen de esa música”.

Pase de hacer bulla, de gritar en el patio y correr por la casa con muñecas, a formar parte de conversaciones sobre impuestos, política, tecnología y actualidad. Por ahora la vida va rápido, solo hay que apurarse a llevar el ritmo. No vaya a ser que cuando menos nos demos cuenta, ya no conversemos de finanzas y política sino de achaques de la vejez.