martes, 22 de noviembre de 2011

Un Misterioso Chico...

A ver en las últimas semanas he sido un remolino de emociones y sentimientos desbordantes. Primero a pesar que me duela aceptarlo me fije en un chico, al cual comencé a querer mucho; no me enamore pero el formaba parte importante de mi vida en Talara.

Luego experimente una reconciliación con una chica, a la cual puedo volver a decirle amiga; y estoy muy feliz de haber recuperado. No es que la haya perdido, es que por diferentes puntos de vista, decidimos alejarnos implícitamente, las cosas llegaron a ponerse demasiado tensas. Pero las dos creo que encontramos un punto en común, el cariño que aun nos teníamos la una a la otra. Es difícil no sentirlo cuando convives con ella.


Después de la decepción que me gane de parte del chico que mencioné al principio, solo quería estar tranquila y feliz. Seguir con mi sonrisa, la cual es gracias a los grandes amigos que tengo y tratar de recuperar la amistad de Lucía. Y sobretodo que la convivencia en la N19 vuelva a ser la antes. Hasta mi vida del verano la estaba recuperando, iba al club más seguido; y por fin volví a salir a bailar. Pero algo tenía que pasar: me dio apendicitis!

Es que nunca puedo estar tranquila? Pues como ya lo dije en el post pasado, estar enferma y aburrida en la cama de una clínica me hizo valorar más las relaciones de amistad que tengo. Pues resulta que en pleno viaje rumbo a Trujillo; el cual tuve que realizar 3 días después de dada de alta, un chico de la beca me dijo que yo le gustaba; y que se había sentido celoso por un comentario que hice sobre otro chico.

Sinceramente no sabía cómo tomar eso, estaba en el bus de Ittsa rumbo a 15 días de descanso en Trujillo. Si, dos semanas en las cuales no lo iba a ver, ni podíamos hablar de la confesión medio extraña que me había hecho. Conclusión: tomarse los 15 días para descansar y tomar una decisión al respecto.

Pues este chico no se rinde fácilmente, me envía mensajes; me timbra y hablamos mucho. Al principio no sabía que decir o que hacer, me sentía extraña. Pero me he sentido muy bien. Ay! A quien no le gusta que la alaguen y le digan cosas bonitas? A todas las mujeres nos encanta que nos hinchen el ego de esa forma. Que se nos declaren y nos hagan sentir la chica más linda. Conversando con una amiga, me di cuenta que es un buen chico; me encanta como sus ojos se hacen pequeñitos cuando se ríe. Aunque odio su cabello, mi trauma por los hombres con cabello largo es fuerte. Y al contrario de lo que expreso ella cuando le conté del chico anterior, a este chico le hizo hasta barra.

No sé lo que he comenzado a sentir, hay tantas cosas en el ruedo. Entre ellas que la beca ya se acaba! Entre otras que estaré en Trujillo hasta el 2 de diciembre, por lo tanto el tiempo va en mi contra. Tal vez deba seguir pensando que hacer, mientras sigo buscando trabajo. O también existe la posibilidad que me deje llevar y deje este chico me haga feliz, aunque suene un poco egoísta; creo que después de lo que pase, lo merezco. Existe la gran posibilidad que algo de amor aflore de mi fría y calculadora forma de ser; y podamos hacernos felices el uno al otro; tengo aun tiempo para pensar.


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