Todos me conocen como alguien muy alegre, que como dice mi tía Meche; de todo me rio (ahí se ríe jaja) y por mi forma de ser, de ver las cosas siempre he dicho que no creo directamente en el amor, que tal vez si exista pero que yo no lo conozco y que por lo tanto para mí, mis amigos estaban por encima de cualquier enamorado; algo que no cambiará. Pero hay algo que me ha sucedido en estos meses…
Llevo ya 8 meses viviendo en Talara, en Punta Arenas; lejos de mi familia, de mis amigos, de mi vida, y conviviendo con 6 chicas (incluyo a Gaby), las cuales me han enseñado demasiado. Antes pensaba en divertirme en “no involucrar sentimientos” en mis relaciones, tal vez era mi miedo a salir lastimada como le paso a la chica tortuga o la hipótesis más probable es que estaba tan acostumbrada a ser “un pata más” con mis amigos que me comencé a comportar como ellos. Mi vida era tan simple antes de conocer a estas chicas.
Me enseñaron a respetarme antes que hacerme respetar, a ser más femenina o algo por lo menos, a ser más expresiva, a tenerles confianza, a que no todos reaccionamos igual a las situaciones, a que me merezco alguien solo para mí y dedicado a mí.
Estas chicas y el alejamiento con mis Bro’s hizo que me pusiera más sensible supongo, me comenzó a afectar el comportamiento de gente, de mis amigos y de una persona en especial.
A los cortos 22 años que acabo de cumplir: me enamoré; sin querer, sin razón, sin motivo?? Nada que ver!! Me enamoré de un chico que no es inteligente, es brillante; que no solo es responsable, es dedicado! De un chico del cual no me interesa que todos sepan que me enamoré, de una persona que ha podido hacer que surja de mí: PACIENCIA, increíble pero cierto. De un hombre el cual me encanta sus besos, sus abrazos y hasta soporto sus ronquidos.
Si, hablo de ti; tú y solo tú sabes quién eres para mí y lo que has logrado en mí y lo mucho que te quiero, que te extraño, que te necesito y sobretodo que te soporto! Porque no me importa mirarte toda la noche, lo que me importa es estar ahí acompañándote con la dulzura de un amor que nadie ve. Porque ya no soy yo, somos nosotros, si ese “nosotros” que pensé que jamás llegaría, el que rehusaba a creer que existía, que pensé que solo mis papas habían conseguido, al que me había resignado a nunca encontrar y que en el momento más inesperado apareció, mientras yo miraba a otro lado y tenía otros objetivos.
Por ahora sé que lo mejor siempre sucede cuando menos lo esperas. Yo me enamoré y me siento feliz, completa; como si nada o nadie pudiera arruinar esto, como si estuviera en una nube… así era estar enamorada? Pues me estaba perdiendo de algo muy bueno y bonito, que espero, y con todo el paquete completo que viene, se mantenga.
“Yo te esperare...
No sentaremos juntos frente al mar...
Y de tu mano podre caminar...”


No hay comentarios:
Publicar un comentario