Sabías que te extraño? Que estos
días de distancia han hecho que te quiera más y que añore más tu regreso? Que
tu sola presencia logra tranquilizarme y me hace sentir una paz interior? Si,
sabes todo eso, porque te lo he dicho y ahora te lo digo públicamente, te
extraño como no tienes idea.
Me enamoré? Ni yo lo sé, pero me
siento capaz de hacer cualquier cosa solo por demostrar cuanto te amo y lo que
significas para mí. Estos días de alejamiento me han hecho recordar todo lo que
me decías y escribías, aquel beso que me robaste haciendo que se activen todos
mis sentidos; no sé si fue tratando de convencerme. Solo sé que, el solo hecho
de saber que dedicabas tiempo a pensar en mí, a escribirme y a preocuparte, me
hacía sentir diferente.
Sé también que las relaciones van
cambiando, que tienen altos y bajos; pero duele el pensar que es posible que ya
no sientas lo mismo por mí; que el deseo que decías sentir se haya desinflado
como globo. Que otra persona me arrebate tu cariño y tu corazón. Tener la mente
llena de dudas con respecto a tu lejanía no hace que te cuestione a ti, sino a
mí.
Para mí, tus defectos son
soportables. Solo porque tienes una mirada hace que me ponga de rodillas y me
convenzas de hacer cosas que jamás cruzaron por mi mente. Gracias a ti comienzo
a conocerme a mí misma, y disfruto cada momento junto a ti porque no significa
solo estar a tu lado sino formar parte de ti.
Como ya te he dicho; si la vida
fuera simple, me transportaría solo para robarte un beso. Y es que me tienes
hechizada, tus besos se han convertido en mi vicio. No por lo que siento sino
por la pasión que desatas en mí al rozar mis labios y al acariciarme de la
forma que lo haces, como si fuera una muñeca de cristal.
Sé que es por eso que me cuidas y
me proteges tanto, o es lo que siento; porque has conocido una parte de mí que
ni yo conocía, el ser débil. Porque sí, ante los ojos de los demás y los
propios, soy invencible, siento que nadie puede conmigo; solo tú, solo tú eres
capaz de hacer que me sienta tan debilitada en tus brazos, que todas mis
fuerzas se desvanezcan cuando estás aquí,
y que los poderes que parecía sentir no sean nada frente a ti. Me siento tan
normal, tan frágil, tan real.
Llegue a pensar que nada ni nadie
me vencería, que no había forma de ser conquistada. Esa propia teoría la
mataste tú; que con tus retos y tu forma de escribirme; me apresaste. Yo sabía
que mi debilidad era leer lo que alguien podía escribirme, pero te tomo muy
poco tiempo descubrirlo y usarlo como arma, retarme y hacer que te rete fue la
estocada fulminante para que esta pasión se desate.
Sé que hay muchos obstáculos y
peros en nuestro camino, en este camino que decidimos tomar los dos de la mano
por ahora, manos que estoy segura en algún momento se separaran; el tiempo será
el encargado de decidir hasta cuando dure el idilio, mientras tanto seguirás
cautivándome con esa sonrisa y esa mirada indescriptibles para mis ojos pero
comprensibles para mis labios.

